La importancia de enseñar habilidades socio-emocionales

¿Por qué educar emocional y social mente?

Las habilidades socio-emocionales hay que aprenderlas

• No se enseñan en la educación regular
• El aprendizaje es un proceso en el que intervienen la parte cognitiva y la emocional
• En todas las etapas del desarrollo los aspectos emocionales juegan un papel esencial y constituyen la base para la formación del carácter
• Fortalece el carácter lo que permite construir el camino hacia el éxito: una vida feliz, significativa y productiva
• Se piden en el trabajo y en las empresas

El éxito no sólo depende de las capacidades intelectuales. El éxito también depende de las fortalezas del carácter.

Las habilidades socio-emocionales son importantes para el desarrollo saludable de los niños. Los niños con pocas habilidades socio-emocionales están en riesgo de desarrollar problemas en el colegio (Wentzel y Wigfield, 1998) y luego en su trabajo (Spencer y Spencer, 1993). En particular, los niños agresivos están especialmente en riesgo de desarrollar problemas más serios durante su niñez y adolescencia (Campbell, 1995; Parker y Asher, 1987). Incluso para los niños que no presentan problemas de conducta, la falta de habilidades socio-emocionales interfiere con su desarrollo socio-emocional (Weissberg y Bell, 1997).

Según Elías, y al. (1997), "La competencia social y emocional se define como la habilidad para entender, manejar, y expresar los aspectos sociales y emocionales de la propia vida de tal forma que se promueva el éxito en la vida de tareas como el aprendizaje, el crear relaciones interpersonales, resolver los problemas cotidianos, y adaptarse a las complejas demandas del crecimiento y desarrollo."

Aprendizaje socio-emocional en el colegio

Las investigaciones confirman que el colegio y la familia son los dos ambientes de aprendizaje más importantes para el niño (Weissberg, Caplan y Harwood, 1991). Las habilidades que resulten de este aprendizaje pueden promover un desarrollo sano o enfermo. Por esto, es crítico que los profesores aprovechen las grandes ventajas inherentes al colegio para enseñar habilidades socio-emocionales.

Es muy común que los profesores pierdan mucho tiempo en atender conflictos entre los niños y en atender a niños con conductas que dificultan dar la clase. De igual manera, muchos profesores se sienten impotentes frente a los factores que hay fuera del colegio, pero las investigaciones demuestran que los niños de alto riesgo que viven en condiciones adversas, han tenido una fuerte conexión con al menos una persona que no es familia (Benard, 1991; Haggarty, Sherrod, Garmezy, y Rutter, 1996; Murria y Greenburg, 200). En muchas ocasiones estas personas estabilizadoras, eran del colegio. Los profesores tienen que tener la seguridad de que sí pueden hacer una diferencia y ser un gran apoyo para los niños en construir habilidades positivas. Esto se verá reflejado en una mejor conducta ya que los niños aprenderán a ser autónomos en la resolución de sus problemas.

El identificar las conductas precursoras y el desarrollar las estrategias para enseñar pro-activamente las habilidades emocionales y sociales en etapas tempranas del desarrollo, permite a los profesores tener un impacto en la conducta del niño.


Junto con la familia, es el colegio el que más influye en el aprendizaje social.



El profesor es una figura de influencia primordial que marca la vida de los alumnos, positiva o negativamente.


Aprendizaje socio-emocional y rendimiento académico

Las habilidades sociales y emocionales son muy importantes para el desarrollo exitoso de actividades del pensamiento y aprendizaje que generalmente son consideradas como habilidades cognitivas. Las relaciones afectan muchos elementos del aprendizaje cognitivo. Por ejemplo, si estamos bajo alguna amenaza o tenemos ansiedad, hay una pérdida de concentración en el proceso de aprendizaje, en la tarea misma y en la flexibilidad de procesos para la resolución de problemas (Sylwester, 1995; Goleman, 1995).

De acuerdo a Elías, y col. (1997), "La educación emocional y social se da por diversos esfuerzos, como las instrucciones en clase, actividades extra curriculares, un clima escolar que se preocupa, y la participación en servicios a la comunidad". Los mejores resultados resultan de la integración sistemática de la práctica y el refuerzo, en muchos escenarios. Por esto es importante la consistencia y constancia del aprendizaje en todo el colegio y su transferencia a otros escenarios.


El niño que se siente tranquilo y seguro, es un niño que se puede concentrar y poner atención en lo que se le está enseñando.



Las investigaciones revelan que los niños acosadores tienen un éxito escolar significativamente inferior (Nansel y col).


Aprendizaje socio-emocional en la casa

Para un buen desarrollo de la inteligencia emocional del niño, es fundamental que durante sus primeros 20 años de vida integre y haga suyos los valores establecidos por el colegio, la familia y la sociedad. El niño necesita tener control externo de reglas y límites, porque él aún no es autónomo y no posee la madurez para serlo. Durante estos 20 años la tarea de los padres y colegio, es el ser claros, consistentes, veraces y sobre todo, dar el ejemplo siendo un modelo, para que el niño pueda distinguir entre lo que es correcto y lo que es incorrecto.

Para que un niño se convierta en un adulto con inteligencia emocional y sepa adaptarse correcta y creativamente a las demandas de la vida, necesita adquirir fortaleza de carácter. La formación del carácter ayuda a que el niño sepa, le interese y actúe de acuerdo a normas y valores como la justicia, la honestidad, la compasión, el respeto hacia sí mismo y hacia el otro. El carácter determina el grado de éxito que la persona tiene al enfrentar los retos que la vida presenta.

Los niños aprenden a actuar pro-socialmente de la misma forma que aprenden a actuar anti-socialmente, a través del modelaje, la práctica y el reforzamiento. Los reforzamientos ya sean verbales, premios o consecuencias naturales -como el que resuelvan el problema por sí mismos- promueven la adquisición de las habilidades.


Los niños pro-sociales experimentan emociones positivas, como orgullo, felicidad, seguridad y se sienten amados, lo que a su vez refuerza las conductas positivas.


Aprendizaje Socio-emocional
para la Prevención de la Violencia


"La violencia e intimidación es parte de un ciclo en el que todos participamos, por lo cual todos debemos cambiar nuestra conducta", (K.Brown).


Agresividad y violencia escolar

Prácticamente en cada clase hay algún niño considerado de "alto riesgo". Estos niños se caracterizan por tener conductas agresivas e impulsivas, lo que es un problema para los otros niños de la clase además de ser un gran motivo para ser rechazado por sus compañeros. Este tipo de conducta aparece desde muy chico, a los 3 años (Chamberlain and Nader, 1971; Westman, Rich y Bermann, 1967).

¿Qué les pasa a estos niños si su conducta agresiva e impulsiva continúa?

Investigaciones muestran que muchos van hacia una vida de fracaso. Este grupo está especialmente en riesgo de:

  1. Ser rechazado por sus compañeros
  2. Abandonar el colegio
  3. Tener un bajo rendimiento académico
  4. Actuar por debajo de su potencial en su vida profesional
  5. Como padres son en muchas ocasiones abusadores físicos o sexuales
  6. 1 de cada 4 son encarcelados por crímenes antes de los 30 años
  7. El 40% de los niños que agreden a otro tienen tres o más condenas criminales a los 24 años
  8. 60% de los bullyies tienen al menos una condena criminal

¿Qué les pasa a las víctimas de violencia?

  1. Los alumnos victimizados tienen prevalencias de consumo de droga más alta que los alumnos no victimizados (CONACE)
  2. Un estudiante humillado tiene 4 veces más riesgo de intentar suicidio
  3. El 71% de los asesinatos en los bachilleratos norteamericanos (1974-2000), fueron protagonizados por jóvenes acosados escolarmente


Los expertos y la evidencia indican que la violencia es un comportamiento aprendido, por observación, práctica y el refuerzo constante (Weltmann y Huml; 2005). Es por esto, que muchos de los problemas en los niños considerados como disciplinares son, en realidad, disfunciones de las relaciones interpersonales, basadas en el aprendizaje de patrones negativos (Ortega, R. 2000).


¿Por qué es importante la prevención?

Según Paz Ciudadana, son tres las razones principales por las cuales la violencia en las escuelas debe ser prevenida: la violencia escolar dificulta el aprendizaje de los alumnos, le causa daños físicos y psicológicos a las víctimas de ella, y, por último, que el involucramiento en ella es un factor de riesgo que incrementa las probabilidades de emprender trayectorias de vida problemáticas.


La violencia es dañina para el desarrollo emocional, moral y social de la persona, afectando negativamente la formación de la personalidad y la integración social (R.Ortega).



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